Para clubes
¿Cómo se construye una pista de pádel?
El pádel atrae a inversores en instalaciones porque concentra más jugadores por pista y se aprende rápido. Pero una pista de pádel no es una pista de tenis en pequeño: sus medidas, paredes e iluminación siguen estándares que no se pueden corregir después. Esta guía cubre tanto la construcción como la explotación.
Las medidas son fijas
Una pista de pádel mide 20 metros de largo y 10 de ancho: es el único estándar para dobles. Las paredes del fondo son de cristal y las laterales, en parte de cristal y en parte de malla. Como el juego continúa tras las paredes, su altura y la calidad del cristal condicionan el propio juego.
Una pista que se aparta del estándar puede ser jugable, pero no servirá para torneos ni ligas oficiales. Pagarlo al construir sale más barato que reconstruir después.
Superficie, cristal e iluminación son las tres partidas críticas
La superficie habitual es césped artificial con arena de sílice; el tipo y la cantidad de arena fijan el bote de la bola y cuánto desliza el pie. En los sistemas sobre hormigón, el drenaje determina directamente cuántos días de juego pierde una pista exterior.
El grosor del cristal y el sistema de anclaje son cuestiones de seguridad, no de estética: el cristal templado y la estructura adecuada son obligatorios. La iluminación es la partida más infravalorada: el pádel se juega por la tarde-noche, y una mala iluminación inutiliza tus horas más valiosas.
Cubierta o descubierta: mira el calendario, no el clima
Una pista descubierta cuesta menos, pero la lluvia y el viento se llevan parte del año. Una cubierta cuesta más y a cambio vendes el mismo calendario los doce meses; un modelo de ingresos basado en socios solo funciona con esa previsibilidad.
Los sistemas convertibles son un término medio habitual. Al decidir, traduce los días de lluvia anuales de tu zona directamente en días de pista vacía.
Lo que amortiza es la ocupación, no el número de pistas
Puedes empezar con una pista, pero con dos puedes organizar torneos y atender a dos grupos a la vez. Los jugadores de pádel suelen llegar de cuatro en cuatro, así que la segunda pista sirve menos para duplicar la demanda que para no rechazar al grupo que acaba de entrar.
Lo que impulsa la ocupación es el acceso más que el precio: un jugador debe poder ver la hora libre y reservarla sin llamar. Para una instalación nueva sin habituales, ser visible en la app es lo que decide la ocupación de los primeros meses.