Para jugadores
¿Qué es el pádel y cómo se juega?
El pádel está a medio camino entre el tenis y el squash: una pista pequeña cerrada con cristal, que se juega casi siempre por parejas. Lo fácil que resulta el primer peloteo es la razón principal de que se haya extendido tan deprisa en los últimos años.
Pista y material
Una pista de pádel mide 20 × 10 metros, bastante más pequeña que una de tenis. Las paredes de cristal y la malla que la rodean forman parte del juego: la bola sigue en juego después de tocar una pared.
La pala no tiene cuerdas: es una superficie maciza, perforada y de mango corto. La bola se parece a la de tenis con algo menos de presión. Aparte de las zapatillas no necesitas material especial; la mayoría de los clubes alquilan palas.
El saque: por abajo y por debajo de la cintura
Quien saca bota la bola una vez y la golpea por abajo, por debajo de la cintura. Debe caer en el cuadro de saque en diagonal; hasta aquí, la misma lógica que en tenis.
La diferencia: tras botar en el cuadro, el saque puede tocar una pared y el punto sigue. Solo es falta el saque que golpea directamente la malla. Como en tenis, tienes dos saques.
Jugar con las paredes es la esencia del juego
Esta es la regla que realmente separa el pádel del tenis: si la bola bota una vez en tu campo y luego toca la pared, puedes jugarla tras el rebote. Golpes que en tenis serían ganadores siguen vivos en el pádel, y los puntos se alargan.
También ocurre al revés: si tu golpe toca la pared del campo contrario sin botar antes en el suelo, pierdes el punto. Primero el suelo, luego la pared: ese es el orden.
La puntuación es la misma que en tenis
Los puntos van 15, 30, 40 y juego, con ventaja cuando hay 40 iguales. Los sets son a seis juegos y los partidos suelen ser al mejor de tres sets.
Para que los torneos amateur cumplan horarios también se usa mucho el “punto de oro”: un único punto decisivo con 40 iguales.
Tres consejos para tu primera sesión
No pegues fuerte. La mayoría de los puntos de pádel se ganan con paciencia frente a un rival que espera el rebote; un golpe potente normalmente solo le regala una bola fácil.
Sube a la red. La posición en la red es aún más decisiva en pádel que en tenis, y subir juntos como pareja es la táctica básica.
Trata la pared como espacio, no como enemiga. El error más común del principiante es huir de una bola que va hacia el cristal en lugar de seguirla.